Entrevista Carmen Aristegui – radioactivo   5 comments

Entrevista a Carmen Aristegui donde se habla de los problemas con Imagen y cuando se menciona la posibilidad de desaparecer radioactivo para convertirlo en espacio de noticias (2002).
 
Fuente: http://www.canal100.com.mx/telemundo/entrevistas/?id_nota=2882

Me puedo ver al espejo y me siento bien conmigo misma

Publicada en la Revista no. 68 el 09 de diciembre 2002

Carmen Aristegui es la conductora de noticias de mayor prestigio de la radio y la televisión mexicana. Su estilo serio, analítico, de muy buen trato y valiente, se impuso. Vale la pena destacar que fue la primera mujer que se presentó en las noticias como cabeza y no como la suplente. Desde sus inicios como periodista de televisión, cuando prácticamente ninguna mujer se atrevía, ella daba sus puntos de vista. Sus niveles de credibilidad son muy altos. Es muy respetada en los círculos intelectuales y políticos. Carmen Aristegui cuenta aquí la historia que la llevó a quedar fuera de Grupo Imagen, un proyecto que salió al aire en enero del 2000 y que en su momento emprendió junto con Javier Solórzano y Pedro Ferriz de Con.

José Antonio Fernández: La última vez que te entrevisté me dijiste que pensabas que el proyecto de Grupo Imagen era viable. ¿Consideras hoy que la decisión que tomaste en su momento, de separarte de Multivisión y formar Grupo Imagen junto con Javier Solórzano y Pedro Ferriz de Con, fue la correcta?

Carmen Aristegui: En su momento fue una decisión correcta porque lo que estaba en la mesa y en el papel era un proyecto sumamente interesante, de vanguardia y muy propositivo. Se planteó una nueva forma de relación profesional entre los comunicadores y los concesionarios de los medios. Sigo sosteniendo que ese proyecto era válido y firmarlo tuvo sentido. El problema viene cuando no se cumple lo que está en el papel, cuando hay una traición al proyecto original y se trastocan los planteamientos iniciales. Si lo que ocurrió al final de la historia no corresponde a lo que se planteó en el papel, no es culpa de lo que estaba escrito en el trato original, sino de la instrumentación de este proyecto. Sigo creyendo que el modelo y la forma en la que se establecieron las cosas para crear Grupo Imagen, en términos periodísticos y de relación de los comunicadores con el medio, es acertada.

J.A.F.: ¿Sí hubo tiempos en los que funcionó el proyecto original de Grupo Imagen?

C.A.: Te diría que empezó bien, aunque duro poco tiempo. Pienso que parte de lo que ocurrió con Imagen es que había percepciones distintas de lo que era el proyecto. El proyecto de Imagen que Javier y yo te contamos en su momento, cuando nació Imagen, era uno, y el proyecto de otros participantes era otro. Había una especie de esquizofrenia en la percepción de lo que estábamos haciendo realmente.

J.A.F.: ¿Qué tan poco tiempo funcionó?

C.A.: Funcionó hasta que la operación de noticias empezó a crujir, porque el proyecto original de Imagen establecía que se desarrollarían proyectos diferenciados en términos de noticias. Tres comunicadores principales (Aristegui, Sólorzano y Ferriz de Con) que tenían puntos de vista diferentes, perspectivas y editoriales distintas, que trabajaríamos bajo un paraguas común que era nuestro código de ética. Apostamos por la diversidad y la pluralidad bajo principios compartidos, fundamentalmente de ética periodística.

J.A.F.: ¿Sí hubo una época en la que trabajaron bajo esos términos?

C.A.: Te diría que sí, durante todo el tiempo que duró nuestra relación (Aristegui/Solórzano) con Imagen, hasta que ocurrió la decisión del Consejo de Administración de Imagen de variar 180 grados ese concepto fundamental de diversidad y pluralidad bajo un principio compartido de ética. Antes de este cambio, tanto Javier como yo desarrollamos nuestros espacios con absoluta autonomía, al igual que lo hicimos con Círculo Rojo en Televisa, y también igual que como lo realizamos en su momento con Multivisión en los noticieros y en el programa En Blanco y Negro. Desde hace muchos años tenemos la responsabilidad de nuestros espacios noticiosos. El problema con Imagen es que algo pasó, totalmente inexplicable, que hizo que la empresa cambiara. Antes de esa decisión del Consejo de Administración, te puedo decir que no hubo ni un sólo incidente que tuviera que ver con algo que afectara nuestro ejercicio de libertad de expresión. De haber sucedido algo en contra de esos principios de libertad de expresión, simplemente no hubiéramos permanecido en el lugar. La ruptura con Imagen viene cuando se pone en el papel justamente ese riesgo, ese es el momento del rompimiento. Los problemas en Imagen se derivaron de la parte operativa. Cuando digo que había dos percepciones del Grupo Imagen, lo afirmo porque nosotros (Aristegui/Solórzano) esperábamos una operación distinta de los recursos compartidos, como las coordinaciones de reporteros y de redactores, que fueron muy jaloneadas desde el principio, y sobre las que no se logró nunca establecer una política institucional sana que suministrara servicio a las tres emisiones de Imagen de manera equilibrada. Había un desajuste muy favorable hacia una de las emisiones (la de Ferriz de Con), que dejaba en desventaja a las otras (la de Aristegui y Solórzano). En ese punto, me parece que se equivocó Imagen, porque de haber cumplido lo que se acordó en el proyecto original, la estructura hubiera tenido una visión institucional que alimentara de información a las tres emisiones. Estaba muy disparejo.

J.A.F.: Entiendo que en un principio manejaron la intención de no tener un jefe entre ustedes tres. ¿Sí fue un acuerdo de los tres?

C.A.: Por supuesto. Aquí de lo que se trató es de entender que había pesos específicos claros, y que la suma de esos pesos específicos daba vigor a la empresa. Si no se hubiera establecido de esa manera, pues no tenía sentido el haber planteado y aceptado un Consejo Editorial, que Javier Solórzano y yo propusimos. Ese Consejo era un un órgano colegiado en el que cada uno de los participantes tenía voz y voto y en el que se podrían dirimir ideas. Las mejores organizaciones en el mundo cada vez son más horizontales. Recuerdo una fotografía del New York Times en la que se veían muchas personas vestidas igual, con jeans, sobre la que colocaron la pregunta: ¿quién es el jefe? Hacían alusión al hecho de que en muchas compañías ya se rompió el viejo esquema de jefes y súbditos. Las empresas modernas tienen una visión mucho más equilibrada y horizontal para operar y tomar decisiones. Para mí esa era la propuesta del Grupo Imagen, aunque a lo mejor otros no lo comprendieron así. Y para mí un proyecto con esas características sí es viable.

J.A.F.: ¿Funcionaron con ese Consejo Editorial durante algún tiempo?

C.A.: Sí tuvimos juntas colegiadas al principio. La fecha clave es cuando se determina la salida del Grupo Imagen de Ivo Gaytán, que era el Gerente de la estación y también el productor de Círculo Rojo.

J.A.F.: ¿Qué pasó con Ivo Gaytán?

C.A.: Hubo una determinación de la empresa para que se fuera, que a mí me pareció demasiado injusta. Pasado el tiempo, los socios que decidieron despedirlo reconocieron que había sido una barbaridad. El punto fue que por una presunta falta de respeto a una presunta autoridad del mismo Grupo Imagen, había que quitar a Ivo de la Gerencia. Yo creo que se magnificó un incidente con el claro propósito de hacer valer una autoridad. A mí me queda claro que cuando alguien toma una actitud así para hacer valer su autoridad, es que no tiene tal autoridad. El incidente con Ivo Gaytán es clave para empezar a entender el desmoronamiento de una relación que acabó como acabó.

.A.F.: ¿Por qué corrieron a Ivo Gaytán?

C.A.: Gaytán solicitó una cámara de televisión, a petición de Javier Solórzano, para un reportaje de Chiapas. No estaba en ese momento la persona indicada para hacer el trámite administrativo. Entonces Ivo Gaytán intentó que se la autorizara otra persona, y por alguna razón llegó su solicitud a la oficina del conductor de la mañana (Ferriz de Con). La secretaria de ese conductor le dijo a Ivo que el conductor no la autorizaba. Después se dijo que Ivo Gaytán, en una actitud grosera, había cuestionado el hecho del por qué ese conductor se había negado a autorizar una solicitud cuando no tenía qué ver con su área de competencia. En ese momento ese conductor demostraba una presunta autoridad que francamente no venía al caso, porque se estaba solicitando una cámara para un espacio que no era el de él. Esto puso en evidencia el que había dos percepciones de cómo estaba distribuida la organización interna de Imagen. Fue tan lamentable el hecho, que Gaytán quedó fuera porque se aceptó la siguiente argumentación en junta de Consejo: que la empresa no debía permitirse mandar el mensaje de que un subordinado le podía faltar al respeto a una autoridad de Imagen.
Me parece que lo sucedido con Gaytán se magnificó, que se puso contra las cuerdas a los demás socios que iban a votar en consecuencia y que literalmente se pidió la cabeza de Gaytán porque quien la pidió se sintió ofendido. Me parece que hubo mucho de invención para demostrar una presunta autoridad. Esto trajo consigo entrar a una situación muy delicada, porque se despidió a un personaje muy cercano que era el Gerente de la estación. Fue desmedido. Puso en evidencia el que había percepciones distintas de cómo debía funcionar Imagen.

Un personaje que hasta ese momento había jugado un papel de primera relevancia en Grupo Imagen, como lo fue Roberto Salmerón, se dio cuenta que haber contado dos historias distintas a los socios, como creo que fue el caso, en ese momento se estaba desnudando. Fue sintomático el que Salmerón haya decidido en ese preciso momento abandonar la Junta antes de la votación. Salmerón jugó un papel importante porque era un vaso comunicante entre nosotros. Era una figura cohesionadora entre los tres comunicadores. Él fue nuestra voz en las negociaciones con los socios, y tengo la impresión de que acordó cosas distintas con los comunicadores que formamos parte del proyecto. Cuando se da este incidente se pone en evidencia que los comunicadores (Aristegui/Solórzano/Ferriz) tenemos visiones diferentes de lo que es el proyecto Imagen.

Mientras que unos hemos creído que hay tres espacios claramente diferenciados con un órgano de decisiones moderno, otro personaje supone que las cosas son como en los tiempos más antiguos del autoritarismo mexicano. Ahí empezó una clara grieta que se ahondó y que terminó con el proyecto.

J.A.F.: ¿Crees que Roberto Salmerón no estaba de acuerdo con la votación?

C.A.: Salmerón se salió de la votación en el momento en el que quedó en evidencia que nosotros, Aristegui y Solórzano, teníamos una percepción distinta de lo que era el proyecto Imagen a la del hombre que estaba frente a nosotros tomando la decisión (Ferriz de Con). Salmerón quedó con nosotros que iba a haber tres espacios diferenciados con este órgano de decisión editorial colegiado, mientras que con el otro comunicador quedó en algo totalmente distinto. La verdad es que fue una gran estupidez haberle creído (a Salmerón). Las partes se terminaron enfrentando por obvias razones. No podía sostenerse un proyecto bajo dos percepciones tan diferentes.

J.A.F.: ¿Salmerón votó?

C.A.: Se fue antes de votar. El conductor matutino (Ferriz de Con) voto por él y por el que se salió (Salmerón). Tres votamos en contra de despedir a Ivo Gaytán, y seis a favor. Después los propios socios que votaron para que Ivo Gaytán se fuera, nos dijeron que se habían equivocado y que pensaban que la decisión había sido arbitraria. Pero fue demasiado tarde.

J.A.F.: ¿Quién podía votar en esas juntas?

C.A.: El contrato decía que debíamos estar forzosamente los tres comunicadores, y los demás socios podían llevar en su representación a quien quisieran.

J.A.F.: ¿Después de esa reunión se enfrió la relación entre tú y Javier Sólorzano y Pedro Ferriz de Con?

C.A.: Absolutamente.

J.A.F.: ¿Hubo más juntas colegiadas en las que estuvieran los tres?

C.A.: Nunca más. Se dio una situación muy delicada para Imagen. Los problemas eran de operación, y cada comunicador manejaba su espacio. No había evidencias externas de que había un problema interno serio, lo que quiere decir que nuestra apuesta periodística era viable. Se dieron tres espacios de comunicación diferenciados bajo la oferta periodística de la diversidad, bajo un principio común, que algunos lo cumplieron mejor que otros, de manejar principios éticos compartidos. En términos de facto, el proyecto que nosotros (Aristegui/Solórzano) creímos haber comprado, era el que funcionaba. La comercialización se hacía en paquete.
Durante mucho tiempo, quizá año y medio, la relación entre Javier y yo fue muy buena, y con Pedro no nos veíamos ni en el elevador. Las relaciones de los Fernández (los concesionarios) con Pedro también se deterioraron mucho, tanto que prefirieron irse de las instalaciones.

J.A.F.: ¿Cómo estaba decidido el porcentaje accionario?

C.A.: Yo no tengo derecho a decir el porcentaje de los demás. Te puedo decir que el grupo mayoritario, que es el grupo de control, es de la familia Fernández, que son los concesionarios de la estación. El siguiente grupo es el financiero, el de Alfonso Romo, y después estamos los comunicadores, que somos el grupo minoritario en la estructura de estos tres grupos que constituimos Grupo Imagen.

J.A.F.: ¿Por qué firmaron cláusulas tan duras cuando se constituyó Grupo Imagen?

C.A.: Hoy se ven duras, pero cuando las firmamos lo hicimos porque creímos en el proyecto. En este proyecto de diversidad, pluralidad y ejercicio de tolerancia, cabía todo. Si se está peleando en el país para que se abran espacios, entonces tienes que actuar también en consecuencia. Para nosotros el proyecto era muy atractivo. Cabe aclarar que en este proyecto nadie le regaló acciones a nadie y que ningunos de los comunicadores pusimos ni un peso, por eso firmamos un acuerdo a 7 años, que es poner nuestro trabajo. Nosotros propusimos guiarnos por un código de ética basado en códigos de medios muy importantes, como los del Washington Post y El País, y la aceptación de ese código está firmada por todos. El espíritu de ese código era desempeñar nuestro trabajo en un marco de libertad de expresión y respeto a la pluralidad. El proyecto original es muy valioso. ¿Por qué se le da ahora la vuelta? No lo sé.

J.A.F.: ¿En qué momento se deterioró la relación de Javier Solórzano y tú con los socios Fernández?

C.A.: Nunca. Con la familia Fernández Prieto tuvimos siempre una buena relación, desde el principio. A mí no me parece normal lo que sucedió y tengo derecho a la suspicacia. Es obvio que algo ocurrió y muy fuerte en esos días, para que la relación con los Fernández Prieto haya variado tan dramáticamente.

J.A.F.: ¿En qué momento les avisan los cambios?

C.A.: Durante varios meses sostuvimos juntas con la familia Fernández Prieto para buscar una nueva estructura de Grupo Imagen. A esas reuniones sólo asistíamos como comunicadores Javier y yo. También estuvo presente una persona muy importante, que prefiero no decir su nombre, y que es un personaje de relevancia en la prensa escrita. El objetivo era que la operación de Imagen fuera mejor, más saludable y más eficiente. Esas reuniones, que tuvimos muchas, se suspendieron, según nos informaron los Fernández Prieto, hasta que se diera el fallo del pleito judicial que ellos sostenían con la familia Vargas. Algo pasó ahí extraordinario, porque cerca de dictarse la sentencia del juicio entre los Fernández y los Vargas se cambió el juicio por un arbitraje. Coincide todo esto con la junta en la que se nos informó que de manera unilateral cambiaban el criterio editorial. Colocaban a Pedro en la vicepresidencia y nos informaron que la intención era homogeneizar los espacios editoriales, cosa que va en contra de cualquier principio elemental de pluralidad. Nos plantearon una serie de condiciones inaceptables, que estaban, creo yo, diseñadas para que nosotros dijéramos en ese momento: no seguimos.

La reunión se celebró, si no me equivoco, el 2 de septiembre. En esa junta sí estaba Pedro Ferriz, a quien teníamos mucho tiempo de no ver.

Nos sorprendimos mucho y ahí mismo se los dijimos. Para nosotros fue una situación sorpresiva e incomprensible.

J.A.F.: ¿Sentiste que había posibilidad de defender el proyecto?

C.A.: Yo no.

J.A.F.: ¿Al salir de la junta dijeron: "esto se acabó"?

C.A.: Sí. Después vinieron una serie de cosas extrañas. La familia Fernández Prieto tuvo dudas de su decisión, y en algún momento nos preguntaron qué era necesario para que nos quedáramos. Nos plantearon que nosotros (Aristegui/Solórzano) tomáramos la operación de la estación Radioactivo. Que hiciéramos otra estación de noticias. Era muy complicado aceptar una propuesta así, porque luego de lo ocurrido la relación se deterioró de manera muy fuerte. Después de los acontecimientos, ya no vimos condiciones para realizar un proyecto con ellos, ç Además de que Javier y yo hemos defendido mucho el proyecto de Radioactivo. Yo estoy algo decepcionada de Radioactivo, porque parece que no registraron que junto a ellos pasó algo, siendo que son jóvenes con una visión crítica. Tengo ahí un dejo de tristeza.

J.A.F.: ¿Por qué se da ese pleito entre Ferriz de Con y tú antes de entrar a la cabina?

C.A.: Para empezar debo decir que es una mentira lo dicho por el presidente de la Empresa, Joselo Fernández Prieto, cuando afirma que la noche anterior habían acordado y consensado con nuestros abogados que yo ya no haría más el noticiero. Eso no ocurrió. Probablemente lo dijo para revertir el efecto negativo que ha tenido en contra de Imagen el incidente tan lamentable, grotesco y absurdo que no correspondía a la lógica de una negociación que estaba en curso. Y me refiero al asunto de la cabina…

Más respuestas de Carmen Aristegui exclusivas para Canal100.com.mx

1.- El día de los sucesos de la cabina (cuando Ferriz me impidió entrar a la cabina para hacer el noticiero), nuestro abogado y el de Imagen se encontraban reunidos, porque estábamos en la parte final del acuerdo de separación. La recomendación legal de nuestros abogados fue que no dejáramos de hacer el noticiero para evitar alguna demanda legal. Y seguíamos haciendo el noticiero, a pesar de que ya no nos sentíamos a gusto. Ese asunto de la cabina fue tan sorpresivo para todos, que unas horas después de lo sucedido, Javier Fernández Prieto, hermano de Joselo, me pidió, a nombre de "su familia y de la empresa", lo que él llamó "disculpas institucionales". Y yo me pregunto: ¿por qué tendría que haberme pedido disculpas institucionales, si la noche anterior, como falsamente se afirmó, se habría dado un acuerdo con nuestros abogados para que yo no me presentara a la cabina?

2.- Yo llegué a mi noticiero de Imagen como todos los días. Cuando bajaba las escaleras para llegar a la cabina, me dijeron que algo raro sucedía adentro porque estaba todo el equipo del noticiero de la mañana (el de Ferriz). Les habían avisado que el noticiero lo haría Pedro. En ese instante le llamé a mi abogado y le pregunté si sabía algo sobre el asunto. Me respondió que estaba en ese momento en una junta con los abogados de Imagen, que les preguntaría si sabían algo y que me llamaba al celular en dos minutos. Justo a los dos minutos recibí la llamada de mi abogado, y me dijo que los abogados de Imagen no tenían la menor idea de por qué o quién había determinado que Ferriz hiciera el noticiero del mediodía. Le pedí que les avisaran que yo iba rumbo a la cabina para hacer el noticiero, y que podía pasar algo muy grave. Antes de llegar a la cabina, vuelvo a recibir otra llamada de mi abogado diciéndome que los abogados de Imagen acababan de recibir la notificación de que Ferriz haría el noticiero. Y yo les respondí que el hecho me parecía muy grave porque yo no había firmado ninguna salida. A pasos de entrar a la cabina, le dije a mi abogado que les propusiera que un tercero hiciera el noticiero. Yo pensé que se daría una confrontación delicada.

3.- El día de la cabina Pedro Ferriz no me permitió hacer el noticiero. Se atravesó en el pasillo y me dijo que yo no haría el noticiero. Le respondí que yo no había firmado ninguna renuncia, y que cumpliría con un compromiso laboral y con un derecho. Fui a la parte en donde están los operadores. Ferriz dijo ahí mismo que yo había faltado a la ética el día anterior. Yo expliqué al aire, por elemental decencia con el público, el por qué no se renovaba el contrato de Círculo Rojo con Televisa. Dije que había un conflicto interno en Imagen en el que se contravenía lo dispuesto en el código de ética firmado por Sólorzano y por mí, lo que hacía inviable mantenerse en Imagen y renovar un convenio de coproducción con Televisa. Eso que dije al aire, lo tomó (Ferriz) de pretexto para argumentar que había faltado a la ética, y yo le respondí textual: "tú hablando de ética, eso sí que tiene gracia". Y lo dije porque lo pienso, y porque el tema en toda esta discusión, en el centro, en el fondo y en los lados, es justamente la ética periodística.

4.- Hay una parte de Imagen que está tratando de ver el conflicto como un problema de negocios empresariales. Yo te diría que es una manera de desviar la atención. Si hubiera sido un asunto de negocios, Javier y yo nos hubiéramos quedado a pelear las acciones a las que tenemos derecho (por 3 años de trabajo en Imagen). Pero el seguir peleando era continuar en Imagen bajo condiciones lamentables de contenido editorial, lo cual resultaba absurdo para nosotros. Por eso, a pesar de que teníamos derecho a ese dinero, lo dejamos para obtener una liberación inmediata de ese vínculo laboral. Para mí sí es un tema de libertad de expresión y de ética periodística, porque si hubiera sido un asunto de negocios estaríamos peleando el dinero, y no nos llevamos ni un quinto.

5.- El punto es que nosotros defendemos nuestra ética periodística y nuestra libertad de expresión. Por eso no aceptamos las nuevas condiciones, porque el proyecto original de Imagen se trastocó.

6.- Creo que con lo que le ha costado al país la apertura, no debemos negociar ni un milímetro eso que hemos obtenido. Para nosotros no tiene ningún sentido someterse porque se dé una nueva condición de negocios.

7.- No hemos visto a ninguna autoridad política para hablar del asunto ni lo pensamos hacer.

8.- A pesar de que me enojó mucho lo que ocurrió en la cabina, para nosotros queda claro que es tiempo de dar la vuelta a la página del conflicto con Imagen, ver hacia adelante y construir otro proyecto en otros espacios. Tenemos muchas ganas de seguir trabajando en periódicos, revistas, radio y televisión. Nuestro deseo es firmar y que ese capítulo con Imagen se cierre, y se cierre bien.

9.- Nuestra relación con Televisa quedó en muy buenos términos. El año y tres meses que hicimos Círculo Rojo fueron muy respetuosos. Para nosotros fue un hallazago el trabajar con ellos.

10.- La causa de todo el conflicto de Imagen no la sé. Fue una manera de echarnos sin que les costara.

11.- En términos de radio, estamos viendo varias propuestas.

12.- Lo que sigue es contribuir al panorama noticioso del país.

13.- Nuestro afán no será contratarnos como si Javier y yo trajéramos bajo el brazo los principios universales del periodismo. La idea es tener la intención y la convicción de que los medios y los comunicadores debemos hacer un esfuerzo por establecer reglas del juego lo más claramente posible. Falta camino por recorrer. Ya vimos que un código de ética no es suficiente, que se requiere un andamiaje institucional mucho más solido, que tenga que ver con nuestras leyes, que se reglamente el artículo sexto y séptimo de la Constitución para que sepamos cómo el Estado va a garantizar el derecho a la información. Debe haber principios deontológicos gremiales de códigos de ética y también una estructura institucional que los garantice y favorezca.

14.- En relación al clima de libertad de expresión, hemos ganado mucho en el camino, y hay que subrayar que el proceso de apertura se dio desde antes de la alternancia. En realidad el asunto de la libertad de expresión siempre es una especie de banda sin fin. Hay que trabajar para la libertad como una aspiración a la que queremos llegar cotidianamente, y a la que nos acercamos todos los días.

15.- Yo diría que se han ensanchado los espacios de libertad de expresión en los últimos años. En el caso del foxismo con mayor razón, porque cambiaron todas las reglas del juego político. Como hoy ya no se sabe quién va a ganar, los medios ya no establecen vínculos como antes, cuando se sabía el nombre del ganador de antemano. Esto no quiere decir que no sigan ocurriendo vínculos con el poder político.

16.- Los sucedido ha sido muy fuerte. En el camino se perdieron algunas cosas en términos patrimoniales, pero hubiera estado mal el haber aceptado lo que se planteó en Imagen.

17.- Me puedo ver al espejo y me siento bien conmigo misma.

 
98/5

Publicado 13 mayo, 2005 por Radioactivo 98.5 en Entrevistas 98/5

5 Respuestas a “Entrevista Carmen Aristegui – radioactivo

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  1. Hola Carmen, soy admiradora de tu noticiero y del del señor Pedro Ferriz. Me encantaría tener contacto contigo.

  2. Hola Carmen, soy admiradora de tu noticiero y del del señor Pedro Ferriz. Me encantaría tener contacto contigo.

  3. HOLA CARMEN, ESPERO CONTESTES MI MENSAJE ANTERIOR. SOY UNA GRAN ADMIRADORA.

  4. HOLA CARMEN, QUISIERA CONTACTAR CONTIGO. SOY UNA ADMIRADORA  TUYA.

  5.  
    Gracias por tus comentarios en retrospectiva, se ha tratado de contactarte por correo pero tu perfil no lo permite. Lamentablemente no tenemos contacto con Carmen, por lo que no podemos hacer llegar tu mensaje directamente. Sin embargo continua haciendo TV en CNN en Espanol, de lunes a viernes a las 10 PM
     
    http://edition.cnn.com/espanol/programas/aristegui/index.html
     
    Espero te sirva la informacion
     
    Saludos.

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